"El Señor de los Anillos: Aventura hacia el Monte del Destino", es uno de los últimos juegos que toman como ambientación la magna obra de J.R.R Tolkien, Este juego de Michael Rieneck que ha publicado KOSMOS y en España DEVIR, lleva a los jugadores a un viaje en el que la comunidad del anillo ha de llegar al monte del destino y destruir el maléfico anillo que porta Frodo. En el camino se enfrentará a Nazgul, Orcos, uruk-hai, en las diversas localizaciones de la tierra media, como RIVENDEL, GONDOR, ROHAN, ISENGARD...
En este sencillo juego que esta destinado al publico más familiar en partidas de unos 30 min, los jugadores controlan juntos la suerte de esta misión moviendo las figuras por el tablero de juego. El movimiento de los personajes está controlado por un mecanismo de dados especial. Los dados de colores determinan qué figura se puede mover. Al elegir los dados antes y después de la tirada, los jugadores se enfrentan a decisiones aparentemente sencillas; pero que sin embargo son importantes para el resultado de la partida.
El juego es una especie de carrera en la que unos mazos de cartas nos proporcionan peligros o ayudas que deberemos gestionar con el objetivo de completar el peligroso viaje.
"El Señor de los Anillos: Aventura hacia el Monte del Destino" se puede jugar en solitario y no posee grandes dificultades, en mi opinión es un juego que se puede "quemar" rápido y que esta destinado a un publico infantil y sobre todo familiar, pero sin muchas pretensiones. Poco más a añadir a un juego del señor de los anillos que esta lejos de otros titulos que convierten universo, pero que son mucho mejores en múltiples aspectos.
Azul es uno de los juegos a los que más partidas le he dado últimamente. Sobre el papel aparentemente nos seria un juego al que me hubiese acercado, pero he de reconocer el juego funciona de forma espectacular.
En Azul seremos los encargados de hacer que el afamado Palacio de Évora en Portugal luzca con esplendor gracias a las paredes de azulejos que conformaremos.
Azul es un juego de reglas extremadamente sencillas que se puede jugar en partidas de apenas 30 minutos, de 2-4 jugadores, que funciona muy bien a su máximo de jugadores y que posee adaptaciones a 2 jugadores que no deslucen a la obra de Michael Kiesking.
En él los jugadores dispondrán de un tablero personal en el que iremos conformando nuestra pared de azulejos. La secuencia de juego es bastante sencilla y es que al inicio de cada ronda conformamos una especie de mercado de azulejos. Estos azulejos se pueden componer diversos patrones que nos servirán para ir llenando nuestro tablero y con ello obtener puntos en un número determinado de rondas.
El turno de juego es realmente sencillo, en su turno el jugador activo deberá obligatoriamente coger de un lugar de la zona central todos los azulejos de un mismo tipo disponibles.
La ronda de juego se acabará cuando todos y cada uno de los azulejos se agoten, momento en el cual procederemos a puntuar.
El juego posee múltiples capas de decisión a pesar de su aparente sencillez. De hecho podemos tener interacción con los otros jugadores, ya que cada uno de los azulejos sobrantes pueden ir a una zona negativa o podemos negar puntuaciones a los otros jugadores logrando asi bloquear su evolución en la partida.
Azul se dispone ahora en varias versiones, yo he jugado a la clásica y posee un diseño francamente muy bueno en mi opinión. y vamos a aprovechar esta reseña para hablar de algunas de ellas.
Para finalizar esta entrada, creo que podemos concluir que Azul es un juego sencillo con profundidad relativa dependiendo del rango y que si bien depende algo del azar, este aspecto no lastra en absoluto la experiencia de juego que es notable en muchos aspectos. Con todo esto estamos ante un juego que es un "rara avis" en mi colección y que es perfecto para una partida casual en familia.